JUAN MEJICA

Artista plástico, jurista y escritor, poeta, el asturiano Juan Manuel Méjica García (Juan Méjica) nació en Navia en 1956.

Como hombre de las artes ha venido desarrollando desde 1989 una labor compleja y variada, definida por la crítica como de una «fantasía beligerante». Ha realizado importantes exposiciones en España y en el extranjero; también ha ejecutado esculturas, murales y relieves de gran tamaño para lugares públicos.

En otro orden de cosas, Méjica, licenciado en Letras y en Leyes, es un reconocido profesional del mundo del Derecho; doctor, profesor de la Universidad de Oviedo, pertenece al Cuerpo Superior de Letrados de la Administración de la Seguridad Social, habiendo publicado un buen número de libros sobre distintas materias jurídicas, especialmente en el ámbito del Derecho Sanitario

Como resultado de ese complejo mundo en el que está inmerso tenemos una obra personalísima en sus hallazgos y concreciones, que participa de herencias y referencias, y que fusiona la pintura y la escultura, combinando una paleta de gran intensidad cromática con materiales poco ortodoxos como poliestireno, plásticos, alambres, etc. Una obra llena de fuerza, vitalidad y con un punto de magia, que se manifiesta en sus formas más coloridas y expresivas, con soluciones eléctricas entre la abstracción y los neoexpresionismos más actuales, lo gestual y el simbolismo.
Espíritu europeo siempre, Méjica es Méjica, incluso en su diversidad.

POEMA Y PENSAMIENTO FILOSÓFICO DE “MEJICA”
(EL HUESO DE UNA FRUTA EN LA ENTRAÑA DURA DE LA NOCHE)
Yo era……
Y un hombre
Salió a sembrar,
Y de su mano encallecida
dejó caer la semilla,
que halló calor y humedad,
y oscuramente bajo la tierra
añoró del mundo
más arriba,
el dorado beso de la luz……
Yo fui.Yo era.
Yo fui;
Pero seré……
(indefectiblemente,  me guía una atracción solar)
Inventé el Mode Art en 1989, el cual sintetiza un pensamiento spot,
Una técnica Xerox y, en esencia, la vigente cultura Kleenex
(“sólo lo Efímero revela la existencia”).

Méjica, puede considerarse un genio, une en su ser vital, inteligencia, talento, creatividad, en la línea de los grandes surrealistas, siendo un gran provocador.

Investiga las médulas del hombre, desgrana de forma inagotable su naturaleza animal y explícitamente sexual, en su obra se impone la magia la libertad y la alegría de crear.

Con esos fuertes colores primarios como base y ese recubrimiento de signos, la primera fuente que se venía a la cabeza, era Miró,y así lo han indicado todos los que han escrito de Mejica, pero luego se ve que la similitud, no iba más allá del puro aspecto formal, que son las formas de vida primigenia, que son las que animan a uno y al otro.

Usa Méjica una gran variedad de materiales, tanto en sus pinturas como en sus esculturas. En las esculturas encontramos, cerámica, aspillera, lona, cristal, bronce, acero, loza tubos de plástico, alambres etc.

Estos materiales aparecen siempre recubiertos de color, con predominios, blancos, rojos, amarillos a veces, y con rica simbología cercana a la pintura Mironiana.

Juan Mejica es sin duda de ninguna clase, uno de los artistas más ricos de invención que ha tenido Asturias.

El mundo “májico” que le confiere su “surrealismo” singular, solo se le puede parangonar con otro gran pintor asturiano Aurelio Suarez, este más tradicional y ceñido a su época.

Méjica continua siendo un provocador: reinventa sin cautela ni desconfianza para recrear el mundo, sagrado y pagano, en el que vive.

Investiga las médulas del hombre; desgrana inagotablemente su naturaleza animal explícitamente sexual. Ahonda en lo racial, lo arquetipo; descubre especímenes perplejos, recusables, ……busca el más allá de lo posmoderno. (Paloma Berros).)

HA DICHO DE SI MISMO:
(«Tengo la cabeza no para la genuflexión, sino para la reflexión y la expresión»),
(«No reconozco más nobleza que la fuerza de la inteligencia dirigida al bien común»).

SU OBRA HA ESTADO PRESENTE EN INNUMERABLES EXPOSICIONES INDIVIDUALES Y COLECTIVAS, Y FIGURA EN EN MUCHAS COLECCIONES PRIVADAS.
Rojos, azules, negros y amarillos, cubren la bóveda de La Laboral de Gijón, como una capilla Sixtina de la posmodernidad.

Su nombre figura en la Enciclopedia General Larousse, la Gran Enciclopedia Asturiana, el Diccionario Forum Artis… También son varios los libros monográficos dedicados a sus personalidad, y abundantes e innumerables las bibliografías que lo tratan, incluidas tesinas y jornadas de cursos de verano.