JUAN ROMERO

 

Nace en Sevilla, 1932

Reconocido artista español, Juan Romero tiene una fuerte tradición parisina, su obra tiene influencias del Simbolismo de Chagall y Dubuffet. Sus escenas tienen un fuerte carácter ingenuista y literario de factura amable que contrasta con un periodo artístico dominado por el carácter de denuncia de la violencia y represión social mediante la violencia plástica.

Su temática es onírica, creadora de un mundo feliz ficticio.

El color en sus obras es muy vivo, las formas definidas, con una ocupación casi total de todo el espacio. Su estética es cercana a la psicodélia de los años 70, y sus composiciones clásicas.

Romero estudió en la Escuela de Bellas Artes de Sevilla, obteniendo una beca de El Paular para permanecer 2 meses en la Residencia de Pintores.

Ignoro si Juan Romero, contumaz andaluz, ejercitó o no su infancia en el juego del arabesco,
pero sí puedo afirmar que en todas sus pinturas prevalecen dos notas harto características de su práctica específica: la plena ocupación del espacio y la proposición de una historia en perpetua metamorfosis. Para Romero, el lienzo es una totalidad conformadora de sí misma, sin que ninguno de sus instantes merezca desdenes.

EL ARTE COMO SONRISA
Toda obra de arte produce desde la percepción de quién la contempla un efecto, una sensación, ello viene determinado por diversas causas, sea por la propia representación ofrecida, características técnicas, materiales, y desde luego por la mirada de quien ha reparado en ella. Ante la pintura de Juan Romero se produce una gratificante a inusual sensación de bienestar.-

gozo, y serenidad, constituyendo ese buen hacer para el espíritu.
Llegar a su obra significa introducirse en una “Nueva edad de oro”, un tiempo y una realidad mágica, donde el encanto, y el optimismo es posible, de ahí que nos conmueva y emocione, nos traslade a una Arcadia donde la inocencia y la alegría de vivir se hace grande, y de ahí también, que cada una de las obras de Juan Romero sea como una sonrisa, un guiño amable que se puede “colgar” en la pared como un saludo permanente.

El carácter Naif de Juan Romero se inscribe dentro de una configuración poética de la realidad, que se revela en todo momento en un cosmos poblado de seres y situaciones maravillosas. Un universo personal e inconfundible. Un mundo imaginario en el que la naturaleza representada tanto en su sentido más universal, el paisaje, como el más reducido y simbólico, el árbol, cobra un especial protagonismo.

En algunas ocasiones, ha vertido sus ideas en escritos de catálogos de sus numerosas exposiciones, lo cual sirve no sólo para conocer mejor su obra, sino también para entrever su personalidad a partir de una letra clara y amplia, desvelándonos de este modo una manera de ser y entender la vida. En uno de estos escritos, que lleva como título «Carta a mi mismo» se puede leer:

«Descubre, que lo que le importa es vivir pintando/
Cuando pintas tienes la sensación de respirar mejor/
El motivo, el tema, no  es tan importante como la intención/
No es lo que pintas, sino como lo pintas .»

Entre los PREMIOS recibidos destacan:

• Premio de la Crítica en la V Bienal de París.
• Galardonado con Medalla de Oro en Sevilla.
• II Premio de Grabado en la XI Bienal de Alejandría del 63.
• Premio Lefranc.

Su obra forma parte de los fondos de los siguientes MUSEOS y COLECCIONES:

– Museo de  ARTE ABSTRACTO de Cuenca.
– Centro Nacional de  Arte Contemporáneo de París.
– Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla.
– Museo Nacional Centro de  Arte Reina Sofía de Madrid.
– Biblioteca de los Uffizi.